El Bugatti Veyron L’Or Blanc deslumbra en Monterey

Di o piensa lo que quieras del Bugatti Veyron; el hecho es que algo ha de tener para seguir levantando tan enconadas pasiones seis años después de su lanzamiento. El coupé ya fue recibido con críticas tan dispersas como “el mayor sinsentido de todos los tiempos” o “el mejor coche que jamás se ha fabricado”, y tanto su variante descapotable como las numerosas ediciones limitadas que han ido apareciendo cada pocos meses han sido objeto de similares reseñas. De todas formas creo que ningún Veyron ha generado comentarios como el reciente L’Or Blanc.

Esta creación única en el mundo está teniendo su primer baño de masas en , California, y es el extraño fruto de juntar en la misma mesa a los responsables de la marca más exclusiva del mundo con Königliche Porzellan-Manufaktur, un histórico fabricante alemán de finísimos (y carísimos) objetos de cerámica, desde alhajas a vajillas de gran lujo. Suya fue la idea de decorar la carrocería del Veyron como si fuera uno de sus productos, pintando a mano los reflejos de la luz sobre el coche con cinco capas de laca protectora, y engastando numerosos detalles de cerámica por todo el coche, como en los centros de las llantas, el tapón del depósito o el espacio entre los asientos, donde se guarda una bandeja para caviar. Sobran las palabras.

Via | es.autoblog.com

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