BMW renueva sus sistemas telemáticos

BMW renueva sus sistemas telemáticos Cada día hay una evolución más marcada en los de los coches. Tal y como sucede con el resto de productos de consumo que rodean nuestra vida, la norma de tener todo conectado a Internet está imponiéndose, y ahora no se entiende ya una vida sin conexión a la red global en aparatos como los teléfonos móviles, las televisiones o las videoconsolas.

Los coches no son excepción, y aunque está tardando en llegar algo más de lo que en principio podríamos haber previsto, poco a poco la industria está dando los pasos necesarios para llegar nuestro coche con telemática. Son las marcas premium las que más están apostando por ello, aprovechándose de los mayores márgenes que tienen en los vehículos para poder montar estos equipos, que cuestan su dinero.

Entre las premium ahora mismo tenemos la guerra abierta entre  y Audi, con los e en la primera, y el en la segunda.

El sistema iDrive de BMW nacía en 2001, con la idea de simplificar los salpicaderos de los modelos de la marca bávara, que veía cómo la inclusión de más y más dispositivos electrónicos llenaba de botones todas las esquinas del habitáculo. El polémico primer iDrive era complejo de utilizar, y requería un aprendizaje que muchos probadores no estaban dispuestos a asumir.

Para los propietarios de los coches se presentaban dos alternativas: los había que aprendían el sistema, se familiarizaban con él, y acababan enamorándose, y los había que, poco duchos en electrónica, pasaban olímpicamente de las funciones del sistema.

Sea como fuere, BMW fue poco a poco evolucionando, se hizo más sencillo e intuitivo, y fue ganando lo que ahora mismo es la clave de cualquier producto de electrónica de consumo: conectividad.

Y esta misma semana se ha presentado una nueva evolución bajo el nombre de ConnectedDrive. El nuevo sistema incorpora dos grandes novedades: Navegación revisada con implantación de las tres dimensiones y edificios texturizados para ciertas ciudades, y un nuevo mando para el iDrive, con el apellido Touch, que a imagen y semejanza del sistema MMi de Audi permite escribir o hacer gestos sobre el propio botón rotativo y agilizar ciertas operaciones como la introducción de direcciones “escribiendo” con el dedo.

La cosa no acaba ahí. El nuevo sistema telemático de BMW ofrece un sistema de internet para todo el vehículo, a partir de un “pincho” USB que se conecta en el vehículo y que, mediante tecnología 4G LTE, ofrece conexión de banda ancha, a partir de una SIM. De esta manera los pasajeros podrán conectar su portátil al del BMW, o escuchar radio a través de internet sin cortes.

La conectividad con teléfonos móviles inteligentes va un paso más allá. Hasta la fecha sólo se ofrecía compatibilidad con iPhone, pero el nuevo ConnectedDrive va un paso más allá, y ofrecerá conectividad con Android. Se ofrecerá a los desarrolladores un paquete para crear aplicaciones para Android e iPhone que podrán visualizarse en el propio monitor central de los BMW, previo paso por una rigurosa certificación.

De esta manera se abrirá una enorme puerta a coches con aplicaciones de terceros de todo tipo, que permitirán ampliar más si cabe la experiencia telemática de estos coches.

Pero uno se pregunta una vez más: ¿no eran los BMW máquinas de conducir? Cada día perdemos más la esencia del automóvil como medio de transporte y disfrute. De la misma manera que ahora mismo el teléfono móvil es, principalmente, un dispositivo de entretenimiento y conexión más que un dispositivo para llamar, los coches parecen querer seguir un trazado similar para convertirse en “salones rodantes”, con mejores prestaciones a nivel de sonido, audiovisuales e internet que lo que tenemos en nuestras propias casas.

Y teniendo en cuenta que la mayor parte de la gente apenas pasa tiempo en sus coches… ¿tiene esto sentido? ¿Tiene sentido para una persona que hace 15.000 kilómetros al año tener un equipo de sonido mejor en su coche que en su salón?

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